¿Se dirá, pero si habrá lugar para guardar tantos reportes como información? Solo pensar que, según estudios, se requerirían 5,950 millones de planetas tierra completamente llenos de personas para agotar la capacidad con la cookie mencionada la actual memoria de granjas de servidores operativos en el mundo y que por su puesto se siguen extendiendo.
De hecho, para ocupar 5,950 millones de planetas a la tasa actual de crecimiento poblacional (0,84 por cien anual) se requerirían 706,478 millones de años. Compárese con los “apenas” 315 mil años, (aproximadamente un tercio del millón de años) que lleva el homo sapiens sobre la tierra, considerando como base el fósil más antiguo localizado según dataciones de carbono 14 en Jebel Irhoud (Marruecos).
Esto para comprender que, con la capacidad de los servidores actuales, el almacenamiento “es infinito”. El procesamiento de la información según estos parámetros es “igualmente infinito”.
La cookie (del inglés Galleta) de la que hablamos reportaría constantemente entonces información (se insiste que es de lo básico), como, y lo que va de la superficie a la profundidad de los datos. Dispositivo usado, marca, modelo y software, Interacciones en la web accesada basada en tapete de pixeles de la pantalla, reporte de coordenadas GPS exactas; la segunda capa con reporte del tipo de navegador usado y enlace con servidor (a las Big Tech). Tercero, el núcleo de identidad, con identificación del usuario(es un token o número universal y que se asocia a biometría como ADN, Huella Digitalizada, Reconocimiento facial, Iris Digitalizado, Reconocimiento de Voz…) y sesión(reporte en Web instantánea), latitud y longitud de localización, tiempo en cada web o servicio, identificación del producto “observado”(se reporta los milisegundos al frente de un recurso en pantalla) o comprado; valor de la compra(para el ejemplo de una compra) y luego la Cookie o programa hace el reporte de la información así capturada a un motor de IA, como E-Commerce al propietario de una web de consumo y luego “modula” la pauta publicitaria según la totalidad de dichas entradas a la feed del usuario. La feed por ejemplo, al sincronizarse con la localización GPS, sincroniza a su vez su estado de ofertas o lugares comerciales proxi en el lugar donde te encuentres y que “como de la nada” aparecen como ventanas emergentes o avisos comerciales.
Durante el auge del teocentrismo la forma de ablandar las almas ante el pecado, los sacerdotes hacían gala de eso de que “Dios está en todas partes” y que “Dios todo lo sabe” y con lo que con tirabuzón, que tenía acción en una conciencia domeñada por ciclos y repeticiones(también matriciales) de mandatos y sesiones desde el púlpito, brotaba en voz propia el reconocimiento del pecado y en búsqueda del perdón del mismo y para lo que se supone estaba el clérigo por transmisión del Vicario de Dios en la Tierra, el Santo Padre de Roma, pero lo que sustentaba(tenta) un poder político conocido que el clero era parte vital de la estructura de poder sobre la tierra productiva en Europa durante el oscurantismo . (ahora, la propiedad sobre la tierra nunca ha dejado de ser un referente de poder económico y político. En la era del financierismo basado en emisiones dólares y que está en crisis, el esténcil de la reserva federal enmascaraba su función estratégica, pero que su declive muestra de nuevo su rostro con la denominada edad de la Anexión).
Fueron siglos aconductando y llevando al redil por el buen camino y lo que hoy llevan a cabo programas de cómputo que capturando al instante que actividad realiza una persona cada que toma un smartphone en sus manos, estructura una matriz de comportamiento, que al aplicar modelos de modificación del mismo establece una matriz (una caja de herramientas conductuales), que mediante interacciones tan ilimitadas como de rutinas humanas se tiene, juega a modificar constantemente estas.
En su libro War Virtually: the quest to automate conflicto, militarize data, and predict the future, editado en 2022, el profesor de la Universidad de California, Roberto Gonzalez, en su capítulo introductorio titulado Guerra Virtual establece al respecto de esta materia que:
En Estados Unidos, quienes llevan a cabo esta labor trabajan en agencias militares y de inteligencia, conglomerados de defensa y empresas contratistas, laboratorios universitarios y centros de investigación financiados por el gobierno federal. Entre los protagonistas de esta historia figuran informáticos, matemáticos e ingenieros en robótica, así como psicólogos, politólogos, antropólogos y otros científicos sociales.
Prosigue y respecto del manejo conductual que el objetivo es “definir” un mundo más predecible y manejable no solo mediante circuitos electrónicos y código informático, sino también a través de la ingeniería conductual y social, es decir, la ingeniería humana. En determinadas circunstancias, la información cultural y conductual puede convertirse en un arma —lo que en términos militares se denomina «multiplicador de fuerza»—: un medio para ejercer un control más eficaz sobre personas y poblaciones.
Así las cosas, lo que es considerado cándidamente en nuestros países como “comunicación” o “redes sociales” a través de Internet en Estados Unidos es visto como un escenario de “Guerra Virtual con sistemas de armas autónomos, el software de modelado predictivo, los datos militarizados y las campañas de operaciones psicológicas basadas en algoritmos” y considerada la madre de las guerras o la revolución de los asuntos militares(Guerra 4.0) porque con ella se ganan las mismas sin siquiera ver que se desplieguen ejércitos en un campo de combate.
En el libro reseñado, continuando en su capítulo introductorio sobre Guerra Virtual se lee: the corporations that control such information—such as Amazon, Google, and Microsoft—have forged close relationships with the Pentagon and the US intelligence community.
Algo que ya se conocía pero que simplemente se ratifica. Va su traducción: “Las agencias militares y de inteligencia no siempre tienen un acceso sencillo a estos datos; sin embargo, muchas de las corporaciones que controlan dicha información —como Amazon, Google y Microsoft— han forjado estrechas relaciones con el Pentágono y la comunidad de inteligencia de Estados Unidos”.
Volviendo al tema de las Cookies, un programa base de recopilación personal de información, es interesante porque si decidieras negar el acceso de este software a toda web que visites, simplemente podrías tener una cuenta de pago del servicio de internet, poseer un smartphone o cualquier cacharro online con www pero quedarías en la práctica fuera de la internet.
Esta semana Google actualizó sus Condiciones del Servicio (un tándem de acciones para la formalización al acceso de información privada de las personas por parte de las Big Tech) y de hecho incluyen en la nota la opción de si de negarse a ellas, recomiendan hacer una copia de las cuentas “personales” de Gmail, YouTube…(sucede con Outlook y las demás estadounidenses) y cerrar formalmente las mismas. Por su puesto, las tecnológicas saben que el correo electrónico es ahora apoyo a la actividad laboral o donde llega el reporte de citas médicas, transacciones bancarias (con los bancos que desaparecen las oficinas físicas), o soporte de buena parte de lo que se realice en internet.
Los servicios digitales soportados en Eurasia serían la opción (es decir, la competencia como reguladora de la arbitrariedad), sin embargo, y no hay que olvidarlo, Trump (de otra forma, Wall Street), han anunciado castigos como de la expulsión del sistema dólar a país o nación que decida facilitar el acceso a los mismos.
Por su puesto, es posible vivir sin las tecnológicas venidas de donde vinieren y tampoco significa no usar y desarrollar programas de computo nacionales, lo que claro, en el gobierno actual eso no será posible, por lo que la inventiva personal, el uso de servicios de búsqueda (Yandex, ruso, Baidu Chino), mensajería e Inteligencia Artificial (Wechat o DeepSeek, entre otros tantos); Linux en laptops o la adopción de productos marca Huawei, por lo pronto son una alternativa.
Hace poco más de una década, ya para 2014, cuando como consecuencia del incumplimiento de EEUU a los acuerdos de Minsk y el inicio de la primera fase de la guerra en Ucrania, los rusos iniciaron lo que parecía a ojos del mundo como de extraterrestres y que fue vendido en los medios como la “desconexión” de Rusia de la internet, algo nada más desaforado pero que caracteriza los titulares amañados de los medias país a país del mundo en occidente.
Como se sabe, el tráfico de internet gestionado por entonces “en el mundo” por ICANN y localizado en EEUU (el Swift en el campo de la información que fluye por cables o de otra forma por Internet), era un pivote obligado que hacía que toda comunicación domestica país a país del mundo. Como decir, un WhatsApp que se envía entre familiares en Colombia no va directamente entre los smartphones en la nación cafetera, como que sale del equipo emisor va a EEUU, “deja una traza” y vuelve a Colombia a su destinatario final (sigue sucediendo en la mayor parte de los países bajo la egida estadounidense y que no han creado un modelo soberano de datos e intranet nacional).
En la práctica Rusia, como lo ha hecho China e Irán desarrollaron capítulos de internet local o intranet de país bajo su control, lo que incluye una libreta de direcciones que ordena las comunicaciones, un espejo de ICANN, y lo que corta el ruteo en dirección a EEUU como hasta 2014. Por su puesto, crear una libreta de direcciones administrada domésticamente reconfigura las comunicaciones entre sitios Web, pero no tiene mucho sentido si servicios de mensajería (tipo WhatsApp), correo electrónico o aquellos dedicados al ocio como Youtube o redes sociales siguen siendo los administrados por las Big Tech gringas y que de nuevo representan una fuga de información en dirección a EEUU, por lo que los países mencionados igualmente han desarrollado servicios paralelos a los mismos y algunos que se han mencionado más arriba.
En síntesis, en 2014, Rusia construyó y puso en operación su Sistema Nacional de Nombres de Dominio (DNS mundial como el de EEUU); en 2017 propuso un DNS para los BRICS, mientras en 2019 tras aprobación en la Duma rusa, entró en vigor la Ley de Internet Soberano gestionada por la compañía estatal Toskomnadzor (el espejo de ICANN estadounidense). Dicha ley establece que los proveedores de servicios de internet en Rusia (que también pueden ser extranjeros) están sujetos al régimen Constitucional del país eslavo y deben acopiar la información de sus servicios (como lo hacen las Big Tech en sus servidores en EEUU), pero en servidores localizados en Rusia.
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