Sucede con las sociedades o Estados: es decir, con la proyección económica tanto en el mercado doméstico como internacional para obtener un superávit con que dar permanencia a un circulo virtuoso de carácter social, lo que tiene que ver el alcance demográfico que le caracteriza y el mejor estar de sus ciudadanos. Sin embargo, regularmente sucede lo opuesto y es que potencias económicas tienden a coaccionar el desarrollo económico pacífico de otros estados que entren en la órbita de su competencia y a lo que no escapa ni el periodo bipolar, donde EEUU y la por entonces URSS regulaban este rol en el mundo y por su puesto algo más patente en la era unipolar.
Este fenómeno explica porque por ejemplo la URSS y EEUU en el periodo bipolar, evitaban que otros países desarrollaran su industria de defensa en cualquier orden y también explica como la rotura de esta correlación y la decisión de EEUU de derrotar a Rusia en Ucrania facilitó el reposicionamiento de la industria de defensa en la actual república iraní. Islámica se dirá, pero a lo que habría que agregar entonces cada que se hable de Estados Unidos agregar que se habla de una república con matriz evangélica, China, budista o Rusia, cristiana. Bueno ya es común escuchar que se hable de Washington como régimen de Epstein debido a la retícula que esta execrable empresa ha logrado entorno a las élites estadounidenses.
En anteriores columnas se había planteado que era visible que la transición a la multipolaridad contrario ha hacerse a manera de un lento aterrizaje de EEUU a la razón del auge del poder industrial de Eurasia, se inclinaba a la escena militar de contención del declive de la hegemonía por parte de Washington, algo evidente si se piensa en la opción de decapitación de la línea de mando iraní tanto en la guerra de los 12 días como la que está en curso. En las dos ocasiones EEUU abre negociaciones con Teherán como fórmula de relajación de los mandos iraníes, mientras entre bastidores preparaba la celada y el diseño de primer golpe, con lo que pretendía dejar rendido al estado persa.
Precisamente este fenómeno es lo que explica por qué cada estado que existe en el mundo posee unas fuerzas militares y una “estructura” política de relevo, ambos factores que explican el éxito de los persas en su respuesta defensiva y de disuasión como atención a un estado agresor.
Ahora bien, no hay duda que en la era del colonialismo financiero de los últimos 80 años, las fuerzas militares de los estados terminaron convertidas en fuerzas de represión de sus propias sociedades: un tercer estado, los Estados Unidos, se imponía a las demás naciones a través de comprar mediante la impresión de dólares, el trabajo formal e informal de cada persona que se levanta con el sol en cada país que existe en el mundo y explica por qué un solo estado(1) tiene el gasto militar de cien(100); los Estados Unidos. Estos cien, los más representativos en producto interior bruto.
Hace poco se le escuchó decir a Luis Inácio Lula da Silva que “si no nos preparamos algún día alguien nos invadirá”, lo que subraya el tránsito del fin del colonialismo financiero y el retorno al colonialismo basado en el poder de la fuerza que caracterizó la “era de los descubrimientos” que sobrevino al siglo XV en cabeza del Viejo Continente, con lo que los europeos destruyeron economías y culturas a lo largo y ancho del mundo. El esclavismo se degradó conforme se introdujo como fuerza de trabajo la máquina de vapor y el poder exclusivo de las armas como mecanismo de dominación cedió conforme se consolidó el colonialismo financiero.
¿Cómo evitar pues esta escalada? Si se reconoce el origen de la guerra en el capitalismo parece obvio que mediante estados donde prime más que la generación de riqueza y la constitución de élites, el bienestar de las sociedades, es decir, el socialismo, sin embargo, hoy es tan alejado el trotskismo o de otra forma, el que se implemente de manera global un estado democrático, como lo fuera en la era bipolar. Como decir, habrá un extenso periodo de la humanidad donde como lo menciona el premier brasilero, un estado sobrevivirá conforme posea una fuerza militar que lo permita.
Según el portal de noticias económicas CNBC de Estados Unidos, el día de ayer Irán atacó la base militar británica y usada por Washington para sus ataques contra la nación persa en Diego García, una isla a 4000 kilómetros de distancia de las costas del Golfo Pérsico, internada en el Océano Índico, y una distancia semejante a la que existe entre Teherán y Reino Unido. Cerca de Londres la armada estadounidense a través de la base aérea de Fairford está proyectando sus ataques contra Teherán, debido a que el ejército iraní mantiene un ataque sostenido contra las bases aéreas estadounidenses en el Golfo Pérsico, algunas a menos de 2000 kilómetros de distancia de la capital del estado persa.
El choque militar en la región ha llevado a que la Otan haga público el retiro de su misión de Irak mientras los efectos en la economía se observan en el titular de “viernes negro” en las bolsas el día de ayer y que se une a otros días que ensombrecen el mercado de valores desde iniciada la guerra por parte de EEUU contra Irán, que prevista para cuatro días por parte de Washington ya acumula 21.
Según CNN, acotando afirmaciones de Goldman Sachs, debido a los destrozos del aparato para la producción y procesamiento de crudo en la región, los precios del petróleo se mantendrán “por años” en tres dígitos. Recordar que de cerca de 200 países que existen en el mundo apenas 35 son autosuficientes en suministros del oro negro.
Puzzle de publicaciones<< >> Blog<< <<Geoeconomía> <Geoconflictos> <Geoenergía> <Biosfera>









