La guerra
subsidiaria, es decir, la que se realiza a través de terceros países u actores,
es el ciclo que explicita la tensión entre las grandes potencias en este momento.
Las guerras en primera persona, siempre han
sido costosas. Solo pensar, en el Vietnam de EEUU, que desestabilizó las
finanzas de Washington, al punto de llevar a la declaración del fin del patrón
oro en 1971, o el pantano militar que representó Afganistán en 1979, para la
Unión Soviética, que sentó las bases de su derrumbe.
Es un
aprendizaje. Es mejor llevar a cabo guerras con recursos e infantería de otro país,
para no llevar la ruina al propio.
Bueno, en el
caso de la guerra en Ucrania, tanto EEUU como Europa Occidental parecen haber
olvidado la receta.
Entre
otros, así como Occidente ha intervenido Medio Oriente y África, con el Estado Islámico,
en particular, lo que sucede con Siria, Iraq, Libia o el Sahel, lo cierto es
que lo propio, tiene expresión con la influencia que Irán, tiene sobre Hamás, Hezbolá
o Ansarolá.
Para el momento, es la denominada neblina de la
guerra, es decir, el como las potencias empujadas por los juegos geopolíticos,
incrementan sus apuestas militares paulatinamente, superando sin mayor
consciencia los umbrales de las guerras a gran escala, o en este caso, el ingreso a una potencial tercera guerra mundial.
En el actual teatro de Medio Oriente, la guerra
que lleva a cabo Israel sobre la nación palestina en Gaza, ha derivado en un
repudio por parte de la mayoría de los estados representados en la Asamblea General
de Naciones Unidas, y que instan a la creación de un Estado palestino, el mayor
revés en la historia de la creación y desarrollo del Estado judío, lo que pretende
ser enfrentado por Tel Aviv, con una apuesta por la extensión del conflicto a
Irán, y claro está, el involucramiento
de Estado Unidos, de manera directa en las hostilidades, algo que ya tiene antesala
con el bombardeo de posiciones de Ansarolá en Yemen, por parte de Washington.
Es decir, un choque subsidiario entre EEUU e
Irán. De hecho, la respuesta de Teherán
ha sido llevar a cabo un ataque con misiles, sobre regiones de asentamiento del
Estado Islámico tanto en Siria como en Iraq.
Ahora, en todo esto, subyacen los apoyos de las
grandes potencias, que está por saltar por los aires.
Es bien conocido, el apoyo financiero y militar
que EEUU y Europa Occidental realiza a Ucrania en la guerra contra Rusia, lo
que terminó derivando en apoyos más o menos explícitos, de China e Irán a
Rusia, como contrapartes.
Y esto es lo que tomará su propio lugar, es decir,
la transitividad geopolítica Moscú, Beijing, Teherán, en el caso de que EEUU,
termine por involucrarse de manera directa en una intervención militar contra
Irán.
Es un tándem. Irán tiene unos limites de permisividad a la acción armada contra sus aliados en Yemen, Palestina, Líbano o Iraq, que desate EEUU, algo que quedó bien claro, con los ataques, ya mencionados, llevados a cabo por Teherán en Iraq y en Siria, contra el Estado Islámico y la Mosad, hace dos días.
…la escalada, está servida.
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