Tan sorpresiva es la
intervención militar a Venezuela como cuando la Alemania del Tercer Reich anexó
los Sudetes de la por entonces Checoslovaquia 3n 1938 y que se apalancó en los
millones de alemanes que poblaban está región. Claro, Hitler fue ovacionado por
sus connacionales mientras hay indignación en Latinoamérica.
Ahora, mientras la Alemania del Tercer Reich empujaba un desarrollo industrial excepcional y pujaba con las industrias de Europa Occidental por los mercados, a la vez sumaba una deuda también excepcional debido a las importaciones de materias primas e incluso alimentos.
La élite alemana conocía que se dirigían a un muro si de perspectiva económica se trata con un descarrilamiento que derivaría en depresión económica y la posibilidad de que las organizaciones obreras y una insurrección doméstica tomara la delantera política como sucedió en 1917 en la URSS.
La opción fue esta: prepararse para una expansión geoeconómica por la fuerza, en primer término, colocando a punto la Wehrmacht y la Luftwaffe probándolas con naciones de limitada capacidad de respuesta, por lo que siguió a Checoslovaquia fue la invasión a Polonia en 1939 donde los tanques alemanes chocaron con la vanguardia militar de Varsovia que era la caballería.
Como se dijo, era solo la puesta a punto. Lo que sobrevendría es el ataque a las naciones de Europa Occidental que duró menos de seis meses en 1940 con la captura de Países Bajos y Francia. Por su puesto, ninguno de estos países esperaba ello, mientras los medios continuaban con la idea de que la diplomacia evitara lo que por razones de la economía capitalista, la de las expansiones económicas obligadas para su pervivencia, era inevitable.
-La acción del ICE en EEUU va paralelo a la criminalización de la oposición y los judíos en la Alemania del Tercer Reich con el fin de generar las condiciones para imponer un régimen marcial-
En el horizonte estaba el Reino Unido que sobrevivía mediante los recursos que venían de la commonwealth o su imperio colonial en ultramar en África, Oriente Medio y Asia (entre otros India, por entonces tomada por Londres) y que ofrecía ayuda a los partisanos de cualquier nacionalidad en Europa, con lo que Gran Bretaña intentaba dilatar un ataque concentrado de Berlín.
Los llamados a la capitulación a Londres se acompañaron de bombardeos por parte de la Luftwaffe y a través de los primeros misiles hasta entonces desarrollados, los V1 y V2, para lo cual se dispusieron plataformas en la costa francesa para ataques "a boca de jarro".
Todo esto para decir, que EEUU del hoy igualmente se encuentra doblegada por su endeudamiento y porque se pierde paulatinamente la referencia del dólar en el comercio internacional a manos de las monedas de los BRICS, incluso de los países del Sur Global.
Wall Street como Alemania de los años 30 del siglo XX, ha optado por lanzarse a la aventura de las anexiones y de la amenaza generalizada con su armada a Venezuela (lo que ya materializó con una intervención); a Colombia, Mexico, Cuba, ya habla de tomar por las armas Groenlandia, una región que pertenece a Dinamarca.
En contravía a lo que plantea Mearshaimer(ver referencia) de que una invasión a Groenlandia terminará con la Otan, sucede es lo opuesto, en tanto el archipiélago más grande del mundo, es decir, Groenlandia, es una zona continental para un ataque misilistico "a boca de jarro" a las dos principales capitales de Rusia; San Petersburgo y Moscú (se entiende por qué el politólogo ruso con ascendencia en el Kremlin, Sergei Karaganov establece que la verdadera capital de Rusia, ya ha sido desplazada al horizonte de Siberia). Esto mismo es lo que por el contrario converge en la perspectiva de la Otan europea, por ahora empañada en Ucrania, de buscar derrotar a Moscú en la guerra. Groenlandia anexada, a su vez evitará usar el suelo británico en una ataque a Rusia que por su cercanía al país eslavo quedaría en suma expuesta a la represalia y por su parte se saldarían los obstáculos que oponen los países de la Otan europea por iguales razones.
Ahora bien, el Tercer Reich temía más que a EEUU, quien jugaba sus cartas en apoyo a Reino Unido, debido a que ambos conocían que de consolidarse una región económica entre Lisboa y Berlín, iba a dejar dichos países al margen de cualquier posibilidad económica, a la misma Moscú a quien se recelaba por representar un modelo de capitalismo de estado en contravía del modelo de capitalismo empresarial de Berlín, mismo de Reino Unido o EEUU.
Ello explica por qué el Tercer Reich luego de acaudalar los ejércitos de los países vencidos, junto con el propio, decidió avanzar sobre la por entonces URSS en 1941.
Sucederá lo mismo con el Estados Unidos de hoy, que intentará acaudalar en países con menores capacidades militares a quienes pretenderá dominar y con lo que obtener recursos e infantería (los que se sumarán a los jóvenes reclutados forzosamente en Europa Occidental) con que enfrentar a la postre lo que consideran sus verdaderos adversarios económicos en Eurasia.
Eurasia, la isla mundial, el Heartland de McKinder podrá sobrevivir económicamente al margen de lo periférico que pueda representar el continente americano o Europa Occidental tal como lo hizo la Ruta de la Seda. Sin embargo, la era del colonialismo financiero al margen de la Isla Continente Euroasiática, no volverá a su era gloriosa vivida en los últimos 80 años.
Lo saben y queda certificado en la más reciente doctrina de seguridad nacional de EEUU.
El fenómeno que ha tomado nuevo curso con Venezuela, no ha hecho más que comenzar.


