2023/06/29

Por norma, en Colombia, la revaluación del peso tiene como respuesta, el impulso de las importaciones, un proceso en el que las multinacionales occidentales hacen su agosto, haciendo de peaje de la producción que tercerizan en China.
La cuadratura del círculo, si se piensa en el desacople Occidental de Beijing.

 Ahora bien, un fenómeno como la revaluación del peso, a cambio de  apalancar solamente, los clásicos productos importados de las grandes superficies, que en el pasado ha justificado los días sin IVA, y una dinámica económica atada al comercio internacional, bien puede, orientado por el Estado, fomentar la importación de maquinaria y equipos industriales de todo tipo, bienes de capital, para sectores agrícola y microempresarial, que soporte una estrategia de recreación industrial, para la transformación de materias primas y de estructuración de cadenas locales de suministro.

 En un ciclo de revaluación del peso,  las exportaciones se dificultan, porque producir en el país, si se piensa en el comercio internacional, se vuelve más costoso.

Sin embargo, sembrar los recursos en un momento de revaluación del peso, trae sus resultados cuando dicho ciclo se invierte. La devaluación del peso vuelve competitivo exportar,  y ya con capacidad productiva, las posibilidades de incursionar en el comercio internacional, adquieren mayor potencialidad.

         Ciclos inestables

Sin duda, la economía mundial atraviesa un periodo de incertidumbre, mientras el oleaje de dólares, debido a la guerra económica Occidente-Oriente, toma sus propias dinámicas.

Como se ha mencionado, solo en un mes, el impacto de la devaluación del dólar en Colombia, representó una caída de la deuda del país de 58 billones de pesos.

Y está palanca colosal, de monetarizar dólares por pesos, es lo que explica el boom de los negocios de los Gilinsky, entre otros, un artificio con el que estos trozaron un histórico enroque empresarial en Colombia, que fue constituido a todo lo largo de un siglo y medio, desde finales del siglo XIX, de hecho, pero que desapareció en un abrir y cerrar de ojos, y que como el juego del monstruo come galletas, los Gilinsky van de Nutresa al grupo Éxito.

Localizándose en EEUU, la devaluación de dólar, encarece la importación de materias primas provenientes de Occidente, algo que afecta la perspectiva de reindustrialización de EEUU, y a la vez, en Oriente, que está en fase de revaluación, tiende a impactar negativamente, las importaciones provenientes de esta región.

 Sin embargo, una devaluación volátil y altamente fluctuante del billete verde, puede romper la estructura de precios con los que China, establece los valores de sus productos, asunto que en el momento tiene contra las cuerdas al país asiático, que busca, a través de medidas del Banco nacional de China, que ello no ocurra.

  Es decir, que el dólar sea más barato al momento de la comercialización de un bien terminado, si se le compara con el dólar con el que se hizo adquisición de las materias primas.

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