2023/03/11

El centro financiero del mundo, concentrado en EEUU, ha optado por una solución económica en la impresión sin respaldo de dinero, conforme declina su actividad productiva y el desarrollo tecnológico, factores que se trasladan a otras potencias en ascenso, como China

El dinero fácil, fue la fórmula generalizada de Occidente para paliar la parálisis económica derivada de la pandemia, y no puede decirse lo mismo en Oriente, de China, que con políticas como “covid cero”, mantuvo a pleno vapor su industria productiva. Claro, una política, modificada recientemente, pero que su levantamiento no tuvo en cualquier caso el impacto, en proporción, en vidas humanas, mucho menos respecto del factor productivo, si se compara con lo sucedido en Occidente.

Como se sabe, el apalancamiento en Occidente hoy traduce fenómenos como la crisis de la deuda, ya sobre diagnosticada por las instituciones financieras de mayor relevancia en el mundo, y a lo que no escapa el mismo Estados Unidos, como los demás países de su égida, y que deriva en la enfermedad de la inflación.

Washington se ahoga en una necesitada emisión sin respaldo de dinero, mientras las materias primas y los bienes en el mundo se recomponen ajustando sus precios al alza, algo que obliga el desarrollo de una economía híbrida que busca una moneda estable como el yuan. Se entiende por que los portaviones tienen trabajo en el mar de China Meridional.

De hecho, en el Congreso de la Unión Americana, ahora mismo, hace cola la “extensión” del techo de la deuda federal.

Pero volviendo a la realidad del apalancamiento más reciente, el de la pandemia, este cimentó el disparo de diferentes burbujas, una de ellas, la relativa a las empresas punto com, la misma que ya ha hecho crisis y tiene en aprietos compañías insignes como Google, Amazon(que es mucho más que ventas en línea); Microsoft, Twitter, Netflix, Facebook(Meta), por nombrar las más conocidas. Otra de las burbujas, con imposible punto de equilibrio es el relativo a las criptodivisas, y que hace pensar en eso de que la “destrucción creativa de capital” alberga sus propios límites, por sobre todo en una etapa de cambios geopolíticos.

El oleaje de esta crisis convergente ya tiene un pie en la banca, por que el dinero fácil también deriva en inversiones en los portafolios ejes de la economía financiera capitalista. El caso del banco Silicon Valley, que apenas en días vio evaporar su valor en acciones, es en medio del contexto, con seguridad, una noticia en desarrollo.

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