2023/02/09

 

Las medidas aplicadas por los Estados Unidos desde el gobierno Obama, al respecto de las restricciones a empresas chinas y tecnología estadounidense a comerciar con el gigante asiático, no ha hecho más que progresar conforme pasan los gobiernos en la Unión Americana, y va del software en el caso de Huawei al hardware, como en el caso de los chips.

¿Pero podrá ser posible el desacople económico de EEUU con China? Esta por verse. Para abordar el tema hay que reconocer que el sistema económico actual, si bien se soporta comercialmente en el uso del dólar, la cierto es que son los costos de producción y la calidad de los bienes, lo que determina con quién se realizan los intercambios, por lo que las prohibiciones que sugiere occidente a los países bajo su influencia respecto de la compra y negocios con China no parece realista.  Seria obligar a comprar productos más costosos hechos en EEUU que sus pares producidos en China, comercializados a un precio diferencial.

De hecho, es por la “palanca productiva”, que incluso la misma China, puede darse el lujo de impulsar el comercio en yuanes, o en otras monedas, al margen del dólar.  Sucede lo mismo con las sanciones que aplica occidente a Rusia, respecto de los productos energéticos: siempre habrá un comprador interesado en adquirir bienes esenciales a precios diferenciales. Por paradójico que sea, las sanciones occidentales no han hecho más que fortalecer a su principal rival, China, que tiene materias primas a precios de descuento, lo que le permite ofertar bienes producidos al mundo más baratos o con mayor tasa de ganancia.

Así las cosas mientras China o India tienen bienes básicos rusos con descuentos, la restricción de estos mismos bienes  en los mercados comerciales occidentales empujan a la escasez, y derivan en una de las formas actuales de inflación para sus economías domésticas.

En el más reciente discurso sobre el Estado de la Unión, el presidente de EEUU, Biden, anuncio su propio “america first” de Trump. Grandes inversiones que según la Casa Blanca, tendrán como enfoque que serán soportadas en bienes hechos mayoritariamente en EEUU, un salto en la dirección de nuevas emisiones de dólares, algo que no hará más impulsar, de nuevo, la espiral de inflación en occidente. De reiterar, que los bienes que produce EEUU son más costosos que los que puede obtener por importaciones, por ejemplo, “desde China”.

“Invertir” ineficazmente de esta forma, implica impactar finalmente los precios de producción estadounidense, con los que pretende ganar tajadas del mercado comercial a China.