2022/12/21

Para contemplar el proceso político del mundo en medio de la coyuntura actual, vale la pena ir a la historia, de tal forma que permita inducir un panorama de los vectores más determinantes. El aporte, es tan solo un flash de píldoras que el portal viene desarrollando, pero que vale tener en cuenta para no perderse de lo que está sucediendo.

Si durante la segunda guerra, la URSS desplazó sus factorías desde las ciudades industriales del occidente, Stalingrado, Leningrado o Moscú a los Urales, un factor estratégico para la victoria, hoy su equivalente es el giro del comercio de materias primas. La rotura del comercio con Europa, lleva a la relocalización de las exportaciones de suministros de gas, petróleo, diversas materias primas y tecnología hacia el oriente, a China.

Si bien en la segunda guerra la banca internacional estaba todavía poco integrada, por lo que la batalla en el orden financiero fue limitada, hoy cobra toda centralidad debido a la síntesis que logró el sistema dólar desde la caída de la Cortina de Hierro, y la batalla geoeconómica pone en tensión al Banco Central de Rusia, en defensa del rublo, y el Banco Central de China, del yuan,  con la Reserva Federal de EEUU y el Banco Central Europeo, en un escenario caracterizado por el paulatino "desacople" del sistema dólar. Sobra decir, que toda correlación “pactada” entre la banca de Occidente y de Oriente ha desaparecido, por el contrario libran una propia batalla en todo orden.

En el 45, Occidente produjo clandestinamente "marcos del Reich", la moneda alemana, con el fin de minar la economía de Berlín, financiada por años con emisiones monetarias con lo cual soportó su desarrollo industrial, buscando ahogarla en la inflación, lo que tiene hoy un paralelismo en la simpleza del progresivo comercio en moneda nacional entre China, Rusia, India, Medio Oriente y otros países de sus entornos económicos, algo que impulsa el flujo de dólares “sobrantes” camino a Washington, lo que empuja la inflación de EEUU y limita el efecto del incremento de las tasas de interés de la Unión Americana. Por su parte, el efecto de la devaluación local del dólar tiene fuera de circulación el sistema financiero estadounidense, algo evidente si se observan los resultados 2022 de las bolsas de valores occidentales. Por lo pronto, EEUU financia su economía desindustrializada, paradójicamente intermediando la producción de sus empresas en China, focalizándose en el comercio con los países aún no contestatarios del sistema dólar, “formalmente hablando”, tal cual como sobrevivió en la segunda guerra, Gran Bretaña, que tuvo soporte en esencia en los países de la Commonwealth, o de otra forma, sus colonias India, Australia y los países africanos.

La recién declarada guerra del chip, es apenas una de un sin número de batallas comerciales  que en el orden de la producción y precios ha perdido Occidente con China, y un nudo gordiano que tiene a multinacionales europeas y estadounidenses sembradas en el Imperio del Centro, pero que poco a poco son avasalladas por la producción nacional China.

La rudeza del escenario se mide, conocido los excepcionales recursos que invierte  Europa Occidental y EEUU en la  guerra que se libra contra Rusia, en territorio ucraniano.

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