2022/12/14

El aprendizaje del comportamiento de la microenergía o la electrónica así como el alfabeto para gobernar parcialmente su ordenamiento y flujo, la informática, entrega a la humanidad la herramienta base de una de las mayores revoluciones tecnológicas de la historia, un paso que se sustenta en el anterior, el desarrollo y uso del sistema alfanumérico.

Sin descriptores no hay operaciones lingüísticas ni aritméticas de algún tipo, un esfuerzo humano que le caracteriza y relativo al registro de su entorno. El punto y la raya, o de otra forma, el cero y el uno, que traduce o inhibe una señal eléctrica, en una función que se repite de manera ilimitada en un chip, representa el milagro alquimista de nuestra época. Los descriptores del alfabeto, pronunciados, son un registro eléctrico de la vibración de las cuerdas bucales, al igual que los colores que percibimos son el registro o la emisión eléctrica de un compuesto químico.

Todo es energía y lo cierto es que percibimos una “realidad” infinitesimal, de lo que existe. Y esto considerando no solo las capacidades de nuestros sentidos, todos sujetos a registros de energía, si no de las señales amplificadas o disminuidas mediante equipos, léase por ejemplo, un microscopio  o un telescopio,  y que las colocan dentro de un registro posible para nuestros sentidos.

Bueno, esto no parece que tuviese que ver con la geopolítica, pero tiene mucho que ver con ello. De hecho, esta batalla por domeñar la energía, es la que en buena parte define no solo el campo de batalla, si no el resultado de la misma. De recordar, que hace apenas unas semanas, se ha dado apertura a la denominada  “guerra del chip”, entre EEUU que inhibe la venta de estos elementos a China, mientras esta última anuncia inversiones sin precedentes, para el perfeccionamiento de estos pequeñísimos y repetidos exponencialmente, circuitos de energía, en los que descansa la era de la pantalla: computadoras, celulares, tv, por ejemplo. El sonido, con todas sus variantes,  y los satélites, sistemas ópticos, y un larguísimo etc.