2022/11/05


 La crisis de un imperio: de la producción a la especulación

La economía tiene tantas acepciones como de perspectivas analíticas respecto de temas a  abordar. Lo lógico, es considerar las relaciones latentes desde el punto de vista de un ecosistema, de la complejidad, se diría.

Ahora bien, si se aborda la economía derivada de la actividad humana y en torno a la producción de bienes y servicios, esta tendrá que caracterizarse en el orden del capitalismo, es decir, el agregado o beneficio económico o social que sobreviene a las interacciones hombre-naturaleza y la transformación de esta última. En esta ecuación se omite el agregado o costo ambiental de las interacciones hombre naturaleza y que adquieren progresivamente mayor nivel, en la medida en que es visible el impacto a la sociedad o el medio natural. Pensemos por ejemplo en el cambio climático, la contaminación de mares, el agua dulce, la acidificación de suelos, el agua lluvia o la desertificación.

La inclusión de la componente ambiental en la ecuación capitalista representa una inflexión para la economía y finalmente del mundo tal como la conocemos. Considerar el fin del motor de combustión interna o, en general, el abandono de los combustibles fósiles. De hecho, el impacto ambiental asociado a la producción del auto eléctrico, el hidrógeno o los paneles solares, y como se relacionan con la contaminación del agua dulce, por ejemplo.

Si consideramos la historia económica que sobreviene al siglo XX, entremezcló visiones en denominaciones como capitalismo de Estado (Socialismo: puestos de mando en manos del Estado y agregados socializados); Sistema económico mixto-keynesiano (puestos de mando en manos del Estado, función social del capital mezclado con acumulación privada de capital) y, finalmente, el neoliberalismo (puestos de mando en el sector privado y función básica de acumulación privada de capital). Puede hablarse de globalización al neoliberalismo que alcanza un nivel verdaderamente mundial.

Es decir, el capitalismo prevalece y lo que cambia es la función específica que se otorga al capital; social, mas o menos social, o, esencialmente privado. Así que no es tan simple como que no importa el color del gato…

Occidente, considerando lo que sucede desde el siglo XX, hizo un viaje con fluctuaciones entre el capitalismo con función básica del beneficio de privados y la economía mixta-keynesiana, como correlación a la perspectiva del auge o declive del socialismo, en particular, lo que sucedía con la URSS, China e India.  Sin embargo, el capitalismo occidental adquirió una dinámica histórica tras la caída de la URSS y  la expansión sobre esta,  lo que de golpe impactó India. China, de hecho, ya había avanzado en este proceso en los años ochentas,  algunos años antes de la crisis de la Cortina de Hierro.

Ahora bien, el siglo XXI enfrenta los desafíos de una lucha Inter-capitalista. La deslocalización realizada por EEUU hacia China, logró refrenar los problemas cíclicos de sobreproducción capitalista. Aun así, esta mega migración industrial, tenía como presupuesto el retener el know-how tecnológico, un factor esencial de sustentación de la hegemonía occidental, pero un presupuesto que chocó con el desarrollo educativo y social chino, que permite la exuberante e incontenible recreación productiva y autónoma del gigante asiático, toda vez que la crisis del capitalismo proyectado desde Occidente.

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