La crisis de un imperio: de la producción a la especulación
La economía tiene tantas acepciones como de
perspectivas analíticas respecto de temas a
abordar. Lo lógico, es considerar las relaciones latentes desde el punto de vista de un ecosistema, de la complejidad, se diría.
Ahora bien, si se aborda la economía derivada
de la actividad humana y en torno a la producción de bienes y servicios, esta
tendrá que caracterizarse en el orden del capitalismo, es decir, el agregado o
beneficio económico o social que sobreviene a las interacciones hombre-naturaleza
y la transformación de esta última. En esta ecuación se omite el agregado o
costo ambiental de las interacciones hombre naturaleza y que adquieren progresivamente
mayor nivel, en la medida en que es visible el impacto a la sociedad o el medio
natural. Pensemos por ejemplo en el cambio climático, la contaminación de
mares, el agua dulce, la acidificación de suelos, el agua lluvia o la
desertificación.
La inclusión de la componente ambiental en la
ecuación capitalista representa una inflexión para la economía y finalmente del
mundo tal como la conocemos. Considerar el fin del motor de combustión interna o, en general, el abandono de los combustibles fósiles. De hecho, el impacto
ambiental asociado a la producción del auto eléctrico, el hidrógeno o los
paneles solares, y como se relacionan con la contaminación del agua dulce, por
ejemplo.
Si consideramos la historia económica que
sobreviene al siglo XX, entremezcló visiones en denominaciones como capitalismo
de Estado (Socialismo: puestos de mando en manos del Estado y agregados
socializados); Sistema económico mixto-keynesiano (puestos de mando en manos
del Estado, función social del capital mezclado con acumulación privada de
capital) y, finalmente, el neoliberalismo (puestos de mando en el sector
privado y función básica de acumulación privada de capital). Puede hablarse de
globalización al neoliberalismo que alcanza un nivel verdaderamente mundial.
Es decir, el capitalismo prevalece y lo que
cambia es la función específica que se otorga al capital; social, mas o menos
social, o, esencialmente privado. Así que no es tan simple como que no importa
el color del gato…
Occidente, considerando lo que sucede desde el
siglo XX, hizo un viaje con fluctuaciones entre el capitalismo con función
básica del beneficio de privados y la economía mixta-keynesiana, como
correlación a la perspectiva del auge o declive del socialismo, en particular,
lo que sucedía con la URSS, China e India. Sin embargo, el capitalismo occidental
adquirió una dinámica histórica tras la caída de la URSS y la expansión sobre esta, lo que de golpe impactó India. China, de
hecho, ya había avanzado en este proceso en los años ochentas, algunos años antes de la crisis de la Cortina
de Hierro.
Ahora bien, el siglo XXI enfrenta los desafíos de
una lucha Inter-capitalista. La deslocalización realizada por EEUU hacia China,
logró refrenar los problemas cíclicos de sobreproducción capitalista. Aun así, esta
mega migración industrial, tenía como presupuesto el retener el know-how
tecnológico, un factor esencial de sustentación de la hegemonía occidental, pero
un presupuesto que chocó con el desarrollo educativo y social chino, que
permite la exuberante e incontenible recreación productiva y autónoma del
gigante asiático, toda vez que la crisis del capitalismo proyectado desde
Occidente.
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