La revaluación del peso colombiano, esta ligado al debilitamiento
del dólar en el mundo, como un efecto propio de los cambios en la geopolítica,
luego de iniciada la guerra en Europa.
En el año en curso la moneda colombiana se revalúa respecto
al dólar un 16,32%, el peso mexicano un 12,91%, el real brasileño 8,3%, el
forint húngaro 9,13% o el peso chileno 7,92%, por nombrar el comportamiento de
algunos movimientos a escala global.
El temor a la inflación, el estancamiento económico de EEUU y
Europa Occidental, así como la puja entre el dólar y el yuan como referente del
comercio y de las reservas internacionales, está llevando al mundo financiero
al realismo que obliga a no colocar los huevos en una sola canasta.
Y no se equivocaron.
En un movimiento divergente respecto de las tendencias que,
por décadas, orientaba las inversiones preferenciales en dólares y optaron por
monedas emergentes, siguiendo el olfato que decía que la inflación permanecería
en las potencias occidentales, y que se profundizarían acuerdos geopolíticos en
torno a monedas alternas al dólar, hicieron su agosto.
Quien tomó dólares e
invirtió en pesos colombianos a comienzos de año, ganó un 16,2% en su inversión.
Por su parte, la revaluación del peso disminuye en términos relativos la deuda externa colombiana, una buena noticia para el país.
El auge
de la moneda colombiana, se debe a la visión aperturista de su gobierno, algo
que se repite en el caso de Mexico.
Es decir, mantenerse abiertos en términos económicos tanto a
Occidente como Oriente.
Brasil aunque inclinado a los BRICS, tampoco renuncia al
comercio con EEUU o Europa, lo que sucede también con Chile.
Reformas que buscan estabilizar los precios de los
combustibles, las destinadas a mejorar ingresos de los trabajadores o relativas
al sector salud, ya avanzadas en Mexico o Brasil, no han reñido con las posibilidades de
revaluación de sus monedas, por lo que no parece sensata la idea de medios y
economistas del establecimiento, que plantean, que en Colombia, hay revaluación
del peso por un atasco de las reformas del gobierno en el Congreso.


