Por décadas el sueño capitalista era concentrar
la producción y conocer el comportamiento de cada consumidor.
El neoliberalismo fue un modelo base para ello,
y facilitó amplios procesos de fusión de compañías, generalmente absorción de
grandes empresas locales por multinacionales, o por su parte, su quiebra, lo
que en los países en desarrollo, significó ver el declive también del
emprendimiento pequeño y mediano, sea industrial o comercial.
De esta forma, los países de la periferia
quedaron subsumidos en la economía global, como proveedores de materias primas
o como parte de la cadena comercial, en el sector servicios de las
multinacionales de la producción.
El Producto Interior Bruto de los países de la
periferia se fue modificando en pocas décadas, y la participación de la
producción disminuyó de manera dramática, sector que, por cierto, daba sentido
a altos estándares educativos nacionales y de ganancias, por lo que comprende
la transformación de productos básicos en terminados, derivando en que el
sector servicios se volvió predominante.
Ahora bien, el desarrollo de las tecnologías de
la información y las comunicaciones, ha entregado el poder a nuevas
multinacionales, las punto com, dedicadas a absorber el sector servicios en el mundo, esto debido al auge, ya exponencial en la pandemia, del consumo online,
algo que destila aún más las posibilidades del trabajo en los países al margen
de los estados centrales, una vuelta a la tuerca, que simplemente lanza fuera
de toda expectativa social, a miles, oiga se bien, miles, de millones de
personas en el orbe.
Y tiene que ver con las dificultades que ahora
mismo enfrenta la hegemonía estadounidense. Esta situación está impulsando tendencias
en la dirección de profundizar una nueva fase neoliberal en el marco de la denominada
Inteligencia Artificial(IA), en el que compite con China, en la búsqueda de mejorar
la tasa de ganancia, por lo que la batalla por las zonas de influencia y
colonial global, se crispa progresivamente.
De esta forma, si el neoliberalismo clásico, condujo a la desaparición de los sectores productivos, de los empleos allí involucrados, y de un grupo importante de disciplinas educativas, el neoliberalismo en la era IA, promete estrechar el lazo a las pocas profesiones, que aún superviven en los países de la periferia.
Sin duda, todo terminará, en el que se de prioridad a las máquinas, Machine Learning, para asuntos relacionados como el suministro de agua dulce, para su operación, la energía que requieran y el aire fresco y limpio para su correcto funcionamiento.
Y no es que se necesite que la IA se imponga al ser humano, algo que de hecho, ya se da por descontado. Solo se requiere una perspectiva social y económica, como la arriba descrita.
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