Luego de la
visita de tres días de Xi Jinping a Rusia, algo que recaba sobre la decisión
China de mantener y ampliar las relaciones comerciales con Moscú, esto en medio
de la guerra en Ucrania, se ha dado a conocer, que diversos representantes
europeos confirman visita a Beijing, como respuesta.
Interesante. Ya
los dirigentes europeos cambian de aerolínea para viajar al Oriente, quizás por
espacio aéreo ruso, a cambio de hacer las maletas a Washington.
Ahora bien, la
presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von Der Leyen, ha confirmado, aún sin
pisar Beijing, que las relaciones entre Europa Occidental y China, dependerán de
la posición del gigante asiático respecto de la guerra en Europa, y claro, su
relación con Rusia.
Al parecer, los
ultimatums de Occidente contrastan con la actividad diplomática y económica de
China, que avanzan a buen paso. Solo pensar en los recientes acuerdos comerciales
con Arabia Saudita y Brasil, potencia petrolera global, y potencia económica en
Suramérica, los que se realizarán, como novedad, en moneda local, dejando al
margen el dólar, tal como ya se ha acordado, también en el hemisferio Occidental,
con la república de Argentina.
Pero, las piezas
del ajedrez, también tienen una contrapartida. Hace un día, retornó a Brasil el
expresidente Bolsonaro, protegido por EEUU
y desde donde viajó a Brasilia.
Te hablan, Lula,
como se diría.
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