2022/09/23


Cada vez resulta más frecuente el llamado de atención que hace la Federación rusa, respecto de la existencia de oficiales de la Organización del Tratado del Atlántico Norte-otan en campos de combate ucraniano y del apoyo total que tecnológicamente lleva a cabo la alianza transatlántica a Kiev.

En su más reciente alocución el presidente Putin reconoció que ya se combate directamente con la Otan en Ucrania, justificando de esta forma el llamado a la “movilización parcial” de la reserva militar rusa, la incorporación de 3000 mil nuevos efectivos, a su vez que blandió como en otras ocasiones el bastón nuclear como respuesta a una potencial intervención occidental a territorio ruso.

Como se sabe, la expansión de la OTAN en Europa Oriental y en dirección a Rusia hace parte del escenario de la batalla por los recursos naturales de carácter estratégico, entre los que se incluye el gas y el denominado “oro negro”, combustibles fósiles que prevén ser abandonados en el futuro próximo según algunas proyecciones, pero que hoy mismo movilizan la actividad económica del mundo.

La crisis de los precios del petróleo derivada de la pandemia, y que llevó a precios incluso negativos del barril de crudo, condujo a una severa crisis financiera de las empresas dedicadas a la explotación de petróleo no convencional en Estados Unidos, sector  que en la última década permitió a Washington no solo superar su dependencia de la importación de crudo, si no pasar a la ofensiva en el comercio mundial del producto,  convirtiéndose en un actor sensible para la regulación de los precios internacionales mediante sus exportaciones.  Ahora, las compañías que explotan petróleo no convencional en EEUU, aún permanecen de brazos caídos, lo que ha obligado al país  a  liberar parte de sus reservas estratégicas y a buscar infructuosamente acuerdos con la  Organización de Países Productores de Petróleo-OPEP, con el fin de incrementar la oferta de oro negro al mundo y contener el incremento de los precios del barril.

Así las cosas, el déficit mundial de suministros de petróleo actualmente tiene que ver con la quiebra de las empresas dedicadas al fracking en EEUU,  lo que se suma al cenit petrolero y la guerra de Ucrania.

Conozca la multimedia relacionada en un servicio de las agendas de energía, economía, conflictos y biosfera.