2023/05/03

“El fin de la abundancia", como relacionó Macron la situación de Francia, apenas después del inicio de la guerra en Ucrania, adquiere nuevo nivel en el ámbito político y ha hecho volar por los aires el débil acuerdo frentenacionalista en el país galo, que tiene en la reforma pensional su florero de Llorente, y que llevó al premier francés a usar el articulo 49.3 de la constitución, para pasar de largo una decisión adversa en el parlamento.

  Europa como EEUU, han visto cerrar el grifo de emisión de divisas con lo que diferían al resto del sur global, los costos de sus políticas sociales locales, y con lo que se contenían los estallidos que divagan en la actualidad, como "el fantasma que recorre Europa".  La impresión fácil de dinero del Banco Central Europeo y de la Reserva Federal, fue posible, por décadas, por la inexistencia de una moneda de referencia adicional, que infringiera costos inflacionarios a las monedas occidentales, algo que ha cambiado con la emergencia de China y del yuan.

La adicción a las emisiones monetarias, ha reforzado sucesivos ciclos de desindustrialización, inhibido el desarrollo tecnológico y ha atizado el incremento de las deudas de los estados centrales en occidente.

Lo que si resulta consistente, es la exaltación a la concentración de la riqueza, molida por el sector financiero, artificialmente cebado con la expansión cuantitativa y con las vueltas de tuerca del modelo neoliberal, con privatizaciones de empresas estatales y flexibilización laboral.

Pocos imaginaban que los paisajes desolados de las calles francesas en la pandemia, después escenificaran la movilización de millones de manifestantes, fuertes choques con piquetes  de policías, con centenares de heridos y detenidos, como los vistos durante este primero de mayo, un cuadro del que los franceses, por décadas, eran espectadores y que la tele transmitía desde el tercer mundo.

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