2009/03/04

Ataques preventivos
Iván Saldarriaga

La probabilidad “legítima” de que Colombia adelante operaciones de captura o ataques a campamentos terroristas fuera de su territorio, invocada por el ministro de Defensa a raíz del primer aniversario de la muerte de Raúl Reyes en un bombardeo a su campamento en territorio ecuatoriano, ha producido airadas reacciones de los gobiernos de Ecuador y Venezuela que con toda razón objetan no solo la legitimidad y legalidad de esta clase de ataques(que algunos funcionarios de la administración Bush, en el caso de Estados Unidos, calificaban de legítimos pero ilegales), sino también el cinismo de anunciarlos y defenderlos contra lo que establecen las normas del derecho internacional.

El problema es serio no solo por las dificultades con los vecinos sino también porque establece precedentes que los mismos vecinos, u otros países, podrían usar en el futuro contra Colombia. Las relaciones entre países no se pueden manejar como las relaciones entre pistoleros del oeste y afectando las normas del derecho internacional, más aún en el caso de un país pequeño y débil como el nuestro.

Existen mecanismos para conseguir que en los países vecinos no se instalen bases de grupos guerrilleros colombianos. Hay que agotar esos mecanismos antes de adoptar cualquier medida que vulnere el derecho internacional evitando avergonzarse por vulneraciones que solo atestiguan la incapacidad del propio estado de conducir sus relaciones con países vecinos en forma inteligente y pacifica.

Ecuador y Venezuela tienen gobiernos elegidos democráticamente y pertenecen a UNASUR y a la OEA. Hace un año nuestro país no tiene relaciones diplomáticas con Ecuador y no parece tan difícil cumplir con las condiciones que nuestro vecino ha puesto para el restablecimiento de las relaciones. También es fácil pero peligroso para ambos, responder, que no ocurre nada serio mientras el comercio binacional no fluye normalmente .