La sesión inaugural de la agenda Geopolítica de los Conflictos, que desarrollan en asocio el Informativo Estrato Cero, el equipo de medios visuales de Polo a Tierra, y en la convocatoria Sitraemsdes y la Escuela Zuleta-medellin, se llevo a cabo con exito el jueves 28 de febrero.
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La conferencia sirvio para presentar las bases teoricas y los soportes de la iniciativa encuanto a información originada en observatorios internacionales se refiere, y se complemento con comentarios respecto de algunos conflictos que actualmente se desarrollan en el mundo.
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La exposición fue realizada por Ivan Saldarriaga, Ingeniero de la Universidad Central de Nueva York(CUNY), y socio fundador de la editorial Oveja Negra, y Oswaldo de los Ríos, Ingeniero de la Universidad de Antioquia, y Consultor en 2006 de la Gobernación de Antioquia.
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A continuación reproducimos nuevamente un texto solicitado por uno de nuestros lectores, con el que compartimos su justificación en cuanto a la pertinencia del tema que trata.
"El maíz que se necesita para llenar el depósito de 100 litros
de un vehículo 4x4, es el mismo que se necesita para alimentar
una persona durante un año"
de un vehículo 4x4, es el mismo que se necesita para alimentar
una persona durante un año"
Es una de las afirmaciones hechas por el economista Lester Brown en su estudio titulado Supermarkets and Service Stations Now Competing for Grain , donde deja entrever los efectos sobre los precios de productos básicos de la canasta de alimentos a nivel mundial. Las revelaciones de Brown incluyen estadísticas donde se evidencia que la producción mundial per cápita de maíz viene cayendo desde 1985, al igual que los stocks del cereal, que pasaron de la potencialidad de cubrir una emergencia de 130 días, en 1988, a 60, en el año en curso, lo que explica no sólo la inestabilidad de los precios internacionales del grano, sino la tendencia al ascenso en el precio del mismo, lo que repercutirá en los países que hacen importaciones de cereales, entre los que se incluye Colombia.
Pero el factor que acentúa el alza de los precios de los granos, se sitúa en la política de sustitución de hidrocarburos provenientes del petróleo crudo, por otros, derivados de insumos agrícolas como los cereales. EEUU país que cultiva cerca del 70% del maíz que se exporta a escala global, abrió la partida cuando el presidente Bush en su discurso sobre la situación de la Unión en enero de 2006, formulo las previsiones de sustituir más de la tercera parte del consumo nacional de gasolina en 2025, cuando hoy es apenas del 3%.
Así, los efectos no se han hecho esperar, acompañados de una ola de inversiones en infraestructuras, y de la demanda de granos. En la Unión Americana la cantidad de maíz destinada a la producción de biocombustibles ha escalado en más de un 300% desde 2001. Según The Wall Street Journal "el alza de los precios de los cereales podría durar años y alterar el paisaje económico para todos". En septiembre de este año, informaba que los precios del maíz, sufrieron incrementos del 40%, mientras la soya y el trigo presentaron incrementos medios de un 70%, en igual periodo. Los efectos también se vislumbran en los precios de lácteos y carnes, conocido que una vaca lechera debe comer diariamente 4,5 kilos de maíz, y que se requieren seis kilos más para producir un kilo de carne de vacuno.
El continuado escalamiento de los energéticos provenientes del petróleo, que en las últimas semanas ha llegado a la marca de los 90 dólares el barril, sirviendo de palanca a la tendencia que se inclina por la sustitución de insumos para la producción de hidrocarburos, e impulsa a su vez la factura de la energía eléctrica, los costos en el suministro de agua, los servicios de telecomunicaciones, y el transporte, lo que se acompaña de medidas gubernamentales como el recorte de subsidios, y el traslado de los sobrecostos a las personas, de esta forma, el futuro de 2 mil millones de habitantes en situación de pobreza en el planeta, se presenta más sombrío, con riesgos en la propagación de las hambrunas, acentuando los niveles de inestabilidad política, y la violencia, hoy existentes.
Ya en el contexto colombiano, es evidente la colisión entre el interés de miles de confortables propietarios de coches, que verán ampliado su parque en 2007, en 240 mil nuevos vehículos, y el 70% de la población pobre, donde mueren 3 niños diariamente de desnutrición.
La política de hidrocarburos de EEUU, ha servido de cartilla para el gobierno colombiano otorgando prioridad a la garantía del suministro de combustibles, reorientando la estructuración de presupuestos, y el objetivo tradicional de los cultivos agrícolas destinados ordinariamente a proveer la canasta de alimentos. Como consecuencia, en el país se prevé la instalación de 27 plantas de biocombustibles hasta 2020, con una inversión de 1340 millones de dólares, y subvenciones extraordinarias. La formulación de las prioridades, se observa a su vez, cuando mientras se recorta un billón de pesos al año, a través de la "intervención" de 206 hospitales, y 36 empresas estatales, paralelamente el presupuesto de la Nación en 2007, contempla un subsidio al combustible por 2,9 billones de pesos.
De otra parte, el país percibe el equivalente al 5% de sus exportaciones totales de maíz de EEUU, y quedará expuesto a las consecuencias de los estimativos que prevén el cierre de ventas al exterior de dicho cereal, por dicho país en 2008, los que serán destinados a la producción de etanol. Esta alerta temprana, sumada a las expectativas en el uso de alimentos para la producción de biocombustibles en Colombia, traerá como efecto la escasez e incremento de los precios del maíz, azúcar, y panela. Sólo en el caso de la panela, la nación granadina, observo en los primeros meses de 2007 fluctuaciones al alza en sus precios de un 300%.
En las regiones colombianas, la situación es igualmente compleja. En la ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia, los efectos de la crisis energética, y los altos precios de las tarifas, se entre mezclan con la pobreza de un 70% de la población, imposibilitando a las familias el pago de sus facturas de servicios de energía, acceso al agua y telecomunicaciones, lo que esta conduciendo a la penumbra progresiva, masiva, y a la emergencia sanitaria, a el equivalente de una ciudad de 300 mil habitantes, de los 2 millones de personas de su población total.
En la "ciudad de las flores", la perspectiva según las agendas que orientan las inversiones municipales, preve una destinación importante para la financiación de proyectos de producción de biocombustibles, específicamente biodisel, derivado de la palma de aceite, una política orientada a garantizar los suministros de un parque automotor que se multiplico por dos en la última década, y que en el primer semestre de 2007, observo el ingreso de 23 mil nuevos vehículos para uso privado.

