En la
biblioteca del Congreso de los Estados Unidos se encuentra un particular texto
titulado Gansteres de la época de la prohibición: el auge y la caída de una
mala generación, escrito por Marc Mappen, editado en el año 2013 y con la editorial
Rutgers University Press.
En la página 5 del libro se lee: “Este libro está dedicado a mi tío abuelo, Harry Mappen, que nació en 1895 en el seno de una familia inmigrante en el Lower East Side de Nueva York. Fue carterista, narcotraficante, receptador de joyas y soplón”.
La dedicatoria no es un mero accesorio, porque a lo largo del escrito se encuentra la historia de las bandas de traficantes de alcohol(incluye la cerveza) que sobrevinieron a la proclamación de la décimo octava enmienda entre 1880 y 1910 y donde se describen las batallas y fronteras invisibles en que los gánsteres convirtieron la ciudad de Nueva York y donde del trafico de alcohol se migró a la prestación de seguridad de los locales comerciales, proxenetismo, casinos, hipódromos y financiación de campañas políticas de condados.
Los inmigrantes en particular italianos y judíos con familias dedicadas a trabajos en tiendas y mercados urbanos encontraron en la Prohibición la forma express de llegar al Sueño Americano. En la página 13 se describe como los ganster adoptan las formas de exhibir la riqueza de los terratenientes estadounidenses; “los criminales de la Prohibición preferían trajes hechos a mano con pantalones con dobladillo, corbatas de seda y sombreros fedora, que lucían con arrogancia. Algunos de los más altos eran ostentosos en su vestimenta, como Al Capone con su hebilla de cinturón con incrustaciones de diamante. Y continúa. "Algunos eran más conservadores, como Lucky Luciano con su traje gris oxford y abrigo de cachemir de espiga".
Pero si bien los carteles del alcohol crecieron a la sombra de la Prohibición, sus redes y actividades violentas con las que imponían su autoridad llamó la atención al propio gobierno de Estados Unidos. Durante el año 1942, cuando la URSS convertía en reveses militares la batalla por Moscú, Kursk y Stalingrado al Tercer Reich, Washington se veía obligado a jugarse de lleno en Europa ante la destorcida de la Operación Barbarroja por lo que una de sus iniciativas se basaba en avanzar sobre la Italia de Mussolini usando como cabeza de puente la isla de Sicilia donde, en particular, las redes del famoso gánster Charles Lucky Luciano tenían importante presencia pero quien estaba por aquel entonces purgando una pena en la prisión de Dannemora, Nueva York.
Luciano, definido en 1936 por el fiscal especial Thomas Dewey como el criminal más peligroso de Estados Unidos fue reclutado por la administración federal mediante la Operación Underworld con el objeto de “poner bajo control” los sindicatos del puerto de Nueva York debido a las huelgas que realizaban, mediante la represión y asesinato típico del mundo gansteril (se diría paramilitar) y por lo que recibió a cambio mejores condiciones carcelarias.
Según la Operación Husky con la que EEUU y Reino Unido realizó el desembarco en Sicilia, esta contó de nuevo con el apoyo de Luciano quien mantenía contacto con la mafia sicialiana quienes proporcionaron mapas, fotografías de las costas y la distribución de los puertos.
Al valorar la información de la Operación Husky en Wikipedia, se encuentra que con ayuda de los contactos de Luciano se guiaron las tropas Occidentales más allá del desembarco en Sicilia y establece una razón adicional de porque la mafia siciliana cargó con beneplácito contra Mussolini: “La mafia siciliana tenía motivos para contribuir a la derrota del régimen fascista italiano. A finales del siglo XIX, el crimen organizado campaba a sus anchas en Italia, especialmente en Sicilia. Alcaldes, jefes de policía, abogados y muchos residentes influyentes estaban controlados por la mafia, mientras que los ciudadanos sicilianos de a pie debían pagar impuestos y sobornos a los criminales. El auge del fascismo en el país cambiaría eso. Benito Mussolini nombró a Cesare Mori prefecto de Palermo en 1925 con órdenes de erradicar el crimen organizado y restaurar el control gubernamental. Mori pronto arrestó a más de 11.000 presuntos miembros de la mafia para 1928 y obligó a muchos a huir de Sicilia, llegando muchos de ellos a Estados Unidos”.
Continúa Wikipedia: “La Operación Husky comenzó el 10 de julio de 1943. Más de 150.000 soldados aliados desembarcaron en la costa sur de Sicilia en el mayor asalto anfibio de la guerra. El teniente general George Patton comandaba el Séptimo Ejército estadounidense, mientras que el general británico Bernard Montgomery dirigía el Octavo Ejército”. Relaciona la enciclopedia digital que “los historiadores confirman que el Gobierno Militar que sobrevino a la invasión aliada nombró a figuras de la mafia como alcaldes en toda Sicilia tras la invasión”.
Se entiende pues la vida de la Cosa Nostra hasta nuestros días o como la CIA participo en la ayuda a los muyaidinies en Afganistán contra la intervención militar rusa en 1979 y como dicho país se convirtió en epicentro de la producción de Opio con lo que se financiaba dicha organización.
No parece una historia extraña si se reconoce lo que recién ha sucedido con el líder de Al Qaeda(los paramilitares de Asia Occidental), Abu Mohamad al Golani, quien ascendió mediante la fuerza militar y con apoyo de Occidente al poder en Siria y quien ha sido recibido incluso por el presidente Trump en la Casa Blanca.
