2024/11/21

Las energías solar y eólica son una oportunidad para bajar la presión al consumo de combustibles fósiles para la generación eléctrica, tal como en el caso de la movilidad lo han hecho los agro combustibles, el etanol, mediante caña de azúcar y el biodiésel, con aceite de palma o la misma gasificación de vehículos como sustitutos de la gasolina o el diesel.

La generación eléctrica a sustituir, si de bajar emisiones de CO2 se trata, son aquellas que utilizan fósiles como carboeléctricas, térmicas a gas o centrales con fuel oil.

Eso si hay que tener en cuenta que la generación eléctrica con fósiles tiene características diferenciadas si se les compara con la energía solar y eólica, entre otros, por que las primeras generan electricidad 24/7 y solo dependen de los suministros de combustible, mientras las segundas, en el caso de la solar, fluctúa a lo largo del día en función de la intensidad de la luz del sol, es decir, en la noche no se genera, y en la eólica sucede otro tanto dependiendo del comportamiento del flujo de los vientos, solo aprovechables en un rango específico de los mismos.

La otra dificultad que se presenta en esta sustitución se ha observado en las regiones europeas, donde la generación de las renovables se acerca al 30 por ciento del total, y tiene que ver con que su frecuencia de onda tiende a ser fluctuante si se compara con la de la generación de la hidráulica, atómica o de fósiles,  y debe ser "mezclada" con estas fuentes estables o regulables en frecuencia en las redes, que evite oscilaciones que precipiten los sistemas interconectados y de abastecimiento de los países.

Por ejemplo, en Europa Occidental, la estabilidad de las redes de Alemania, impactadas por la eólica y solar, un 30% del total, se realiza con la red de Francia predominantemente alimentada con nuclear.

Otro factor a tener en cuenta es la durabilidad de paneles o aerogeneradores. En particular, las previsiones del tiempo de operación de los últimos se calculaba en 25 años, mientras que la práctica ha develado que oscilan entre 5 y 7 años. En el caso de los paneles existen cálculos desde 25 años de operación hasta aquellos que determinan su actividad asociándolo al tipo de panel, materiales, clima o mantenimiento.

Por lo anterior, las renovables se plantean como parte del mix energético global, pero no un sustituto esencial, parecido a la integración que va del carbón, petróleo, hidráulica, gas y nuclear, si se piensa en los actuales niveles de consumo de energía eléctrica, lo que está ligado a un modelo económico con el determinante de crecimiento como el predominante, es decir, el capitalismo, por lo que la discusión sobre modelos decrecientes, económicamente hablando, sigue teniendo sentido en el orden de la moderación de las emisiones de co2, descarbonización y mitigación del cambio climático.

La ruta más clara para la disminución de emisiones y del consumo de energía, tiene que ver más con aspectos relativos a la planeación urbana, como ciudades de 15 minutos y el uso de trenes de calidad y electrificados.(no cabe la electromovilidad del vehículo privado, porque ello redundará en necesidades de ampliación de generación eléctrica a través de la energía potencial en embalses o hidroenergía o incluso el uso de fósiles).

Un elemento adicional a tener en cuenta es hasta donde las materias primas en las que se soporta la generación eléctrica de las renovables o incluso la electrificación de la movilidad, darán para extender el modelo alemán al resto del mundo, si se trata de sustituir el 30 por ciento de la generación eléctrica con renovables, debido al ya visible cenit de la producción de muchos de estos recursos en la actualidad.