2022/09/06


Los países árabes, exportadores esenciales de recursos fósiles en el mundo, están paulatinamente haciendo un giro en sus relaciones estratégicas internacionales, que desde la bipolaridad pasando por la unipolaridad han tenido como referente Occidente.

Como se sabe, EEUU progresivamente ha perdido su capacidad industrial a manos de China, un fenómeno bien visible por el impulso que tomó el Imperio del Centro  para el último tercio del siglo XX, consolidando su posición ya en lo corrido del siglo XXI. Este giro, impactó a su vez, la totalidad del régimen de distribución y cadenas de suministro de materias primas que han reorientado su destino hacia el Lejano Oriente.

Lo anterior, sumado al cuestionamiento militar que la Federación rusa ha hecho a EEUU en la región árabe, en especial lo que sucede en Siria y su alianza con Irán, ha redefinido la relación geopolítica en dicha zona, relativizado el poder hegemónico de EEUU. Por ejemplo, la regulación de precios internacionales del petróleo o del gas facilitados por los países del Golfo Pérsico y norte de África como aporte a las economías occidentales, a partir de incremento de los suministros y a cambio de la promesa de inversiones, seguridad o tecnología por parte de EEUU o Europa, ha dejado de tener sentido, dado el régimen de transición que de facto lleva a cabo la propia China en la región, lo que en términos militares igualmente viene logrando Rusia.

El impacto ahora mismo, si se piensa en los suministros de recursos fósiles, lo tiene la propia Europa, quien vive los precios de la energía más caros de la historia, consecuente con igualmente los records internacionales de los precios del gas.

Recordemos una multimedia relativa al tema y desarrollada por las agendas de energía, economía, conflictos y biosfera.