2023/04/25

Alguien se preguntaría por que estalla la guerra en Sudán. Pero, se olvida, que Colombia vive un conflicto que ya trasciende más de medio siglo. Algunos lo tasan en más de 60 años. Y las causas, no son tan diferentes.

En el centro, de nuevo, están factores económicos. Recursos como el agua, petróleo, tierra cultivable, todos de interés para élites locales y compañías internacionales, que como en toda guerra, son el telón de fondo, igual que los miles de víctimas, millones de desplazados y el hambre. Solo recordar, Darfur.

Ahora bien, mientras en la era de la bipolaridad, las guerras en el tercer mundo, diluían las posibilidades de una confrontación directa entre potencias, la URSS y EEUU; y, en la unipolaridad, el afianzamiento de la colonización imperial, hoy, las conflagraciones militares, traducen un ajedrez donde se llega al punto de inflamación de la batalla comercial, financiera, o, política, de los países en contienda. Pensar, claro está, en EEUU, Rusia o China…

En el caso particular de Sudán, el general Al-Bashir, en el gobierno tras un golpe de estado en 1989, creó un grupo civil armado como contrapartida a generales fuertes del ejército oficial del país, con denominación Fuerzas de Apoyo Rápido, grupo que en la actualidad desata las hostilidades en contra del ejército regular sudanés, con quién pactó desde el año 2019, un proceso de transición democrática, luego que, líderes del ejército regular y de las Fuerzas de Apoyo Rápido, dieran un golpe de estado, al mismísimo  general, Al-Bashir.

Del caso, es recordar, que las crisis concomitantes a los golpes de estado, o elementos desencadenantes, se vienen agudizando en el escenario de crispación geopolítica global. Entre otros, la inflación, que impacta los precios de los alimentos y los combustibles, la recargada presión sobre las materias primas, la desaceleración económica y la deuda.

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>Sudán, en contexto