2008/09/17

¿El fin de la historia?

Ivan Saldarriaga
La historia no ha terminado, no tan pronto, a los viejos conflictos sin resolver se añaden otros nuevos, y ahí vamos dando tumbos.

Las guerras interminables de Irak y Afganistán, así como también la guerra contra las drogas y el Plan Colombia en nuestro país, se presentan ahora como empresas de largo plazo que deben ser mantenidas en el futuro a pesar del pobre desempeño de la economía en los Estados Unidos y en Europa.

Se empiezan a ver intervenciones gubernamentales multimillonarias para salvar de la quiebra a grandes instituciones financieras al tiempo que se acumulan nubes oscuras de viejos conflictos sin resolver, como el de Irán, y de otro nuevo como el de Georgia o el de Bolivia.

La subida de los precios de los combustibles puso precisamente en manos de algunos rivales de los Estados Unidos enormes cantidades de dinero y ahora que baja el precio del petróleo se afectan las perspectivas económicas de países como el nuestro que confía en las grandes exportaciones a Venezuela de toda clase de productos de consumo.

Probablemente otros países amigos de Estados Unidos, como Arabia Saudita, ven bajar sus expectativas económicas y sus entradas de divisas que se reciclan en los bancos occidentales irrigando así toda la economía global.

El primer enfrentamiento de Rusia con Occidente desde la desmembración de la Unión Soviética, en Georgia, fue ganado por Rusia que obligó al retiro de las tropas georgianas de Irak, a la suspensión del bombeo de petróleo por el oleoducto BTC que atraviesa el territorio georgiano, y que apoyó la independencia de Abjasia y Osetia del Sur sin dar nada a cambio salvo una vaga promesa de retirar sus tropas de posiciones en Georgia “antes del próximo 10 de octubre”.

Europa depende de los suministros rusos de combustible y los Estados Unidos no parecen muy interesados en empezar otra guerra además de las que ya tienen.

En Venezuela se ve la llegada de aviones y barcos rusos para adelantar unas maniobras conjuntas y según los diarios de la semana que pasa Rusia asegura que sus aviones “no tienen armas nucleares”.

Resulta curiosa la amistad de la Venezuela revolucionaria de Chávez con la Rusia capitalista controlada por los grandes monopolios postsoviéticos.

El rompimiento de las relaciones entre Venezuela y Bolivia por un lado y los Estados Unidos por el otro, de esta semana, es una situación que recuerda la Guerra Fría pero parece que la ropa de la diferente Unión Soviética le queda grande a la Rusia renacida de hoy.

Falta ver si los Estados Unidos aceptan la incursión rusa en su zona de influencia a pesar de la erosión de los últimos 10 años. ¿Cómo reaccionarán ante la posibilidad de perder lo que les queda en Sudamérica? Además las hostilidades amenazan con empezar en las provincias rebeldes de Bolivia.