2008/08/23

Rusia despierta


Iván Saldarriaga

La reacción de Rusia al ataque de la capital de Osetia del Sur por parte de Georgia probablemente no lo esperaban quienes tomaron la decisión de atacar. El retiro del contingente de 200 soldados georgianos de Irak y la suspensión del bombeo de petróleo por el oleoducto que lleva el petróleo de Azerbaiyán al Mar Negro afectan a los Estados Unidos que son el principal aliado de Georgia.

Por otra parte la tensión en las antiguas repúblicas soviéticas de Europa, así como también en Polonia, parece surgir el temor de que esta primera salida de las tropas rusas de sus fronteras desde la desmembración de la Unión Soviética establezca un precedente para futuras amenazas a otras repúblicas ahora independientes que tienen un alto porcentaje de población rusa.

Las relaciones de Rusia con los Estados Unidos y con la OTAN pasan por su peor momento y tanto el lenguaje de duro ataque público como rápido el acuerdo de los EEUU con Polonia para establecer en este último país una base antimisiles a la que Rusia venía oponiéndose de tiempo atrás parece señalar no una crisis pasajera sino una situación de confrontación a largo plazo con una Rusia más asertiva disputa a defender sus intereses a escala global pero principalmente en lo que fue el área de influencia de la Unión Soviética. No estamos propiamente ante una reanudación de la Guerra Fría, pues no hay en el escenario una superpotencia como aquella que se presentaba como la patria del socialismo y con la misión de extender su dominio por todo el mundo, pero las dificultades de los Estados Unidos y de la OTAN paea por digerir a una Rusia más fuerte y decidida, ese enorme y ahora rico país exportador de armas modernas y de combustibles, llegan en un momento complicado por las guerras en Irak y Afganistán, por la necesidad de actuar ante los desafíos de Irán, por los altos precios del petróleo y por el ritmo lento de la economía.

En América Latina los principales amigos de Rusia son Venezuela y Cuba pero ahora no existen barreras ideológicas que limitaban antes los acercamientos de los otros países con la Unión Soviética.

Por otra parte existen para Rusia otras alternativas distintas de las relaciones estrechas con la OTAN. El Pacto de Shangai ha establecido vínculos con China e Irán que se podrían fortalecer en el futuro.

En frío, da la impresión de que el mundo esta entrando en una nueva etapa en la cual podría pasar del hegemónico de la superpotencia que ganó la Guerra Fría a otra situación en la cual algunas regiones empiezan a tomar decisiones independientes o, por lo menos, decisiones que sean la prioridad a sus propios intereses. ¿Será éste el caso de la América Latina?.